Leyendas del Girasol
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El girasol es una de las flores que más alegría y luz nos transmiten con tan solo verlas. En Ucrania se ha convertido en un símbolo cultural muy reconocido y a menudo se lo presenta como la flor nacional del país, aunque esa expresión se usa popularmente y no equivale a una designación oficial. Puedes consultar sus cuidados en nuestro artículo dedicado a esta planta. Aquí nos centraremos en dos relatos tradicionales asociados al girasol.

Leyendas del girasol: la ninfa Clytie
En una versión popular del mito, Clitia (Clytie), ninfa hija de Océano y Tetis, se enamora de Helios, el dios solar. Al no ser correspondida, pasa los días contemplando su recorrido por el cielo, hasta que echa raíces y se transforma en una flor que mira hacia el sol. En las Metamorfosis de Ovidio se habla de una flor semejante al heliotropo, no del girasol americano: la identificación con el girasol es una reinterpretación posterior. En la planta real, además, los capítulos jóvenes siguen la trayectoria solar, mientras que los maduros suelen permanecer orientados hacia el este.

Otra leyenda relacionada con el girasol se sitúa a orillas del río Paraná.
Leyendas del girasol: Mandió
Según el relato, dos comunidades vivían en orillas opuestas del río Paraná y sus caciques, Pirayú y Mandió, mantenían una buena amistad. Mandió propuso casarse con la hija de Pirayú para estrechar los vínculos entre ambas comunidades, pero ella había consagrado su vida al dios Sol. Herido por el rechazo, Mandió decidió vengarse. Tiempo después, mientras la joven navegaba y contemplaba el cielo, divisó su aldea en llamas. Al regresar encontró a Mandió entre las ruinas. Desesperada, pidió auxilio al dios Sol y, según la leyenda, sus rayos hicieron desaparecer al agresor y salvaron a los habitantes. En aquel lugar brotó una planta de grandes flores amarillas: el girasol. Se trata de un relato tradicional, no de una explicación histórica ni botánica sobre el origen de la especie.

Estas leyendas muestran cómo distintas culturas han relacionado el girasol con la luz, la constancia y el amor. Más allá de los relatos, sus flores también son muy apreciadas en ramos y jardines.
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